felipe arratia

Wednesday, August 08, 2007

El Fin de la Inocencia

Sharon Tate no sólo era la mujer más bella de su generación: es un ícono del tiempo que le tocó vivir. Un símbolo. 1969 se considera quizás uno de los años más extraños y tumultuosos del siglo XX. Más allá de la guerra de Vietnam, la liberación de los sexos y las luchas raciales, en apenas dos meses, varios hechos acabaron por aplastar a la ‘Revolución de las Flores’.

El 20 de julio, Neil Armstrong se posó sobre la superficie de la Luna, inaugurando la Era Especial, y dejando en claro que la revolución tecnológica había alcanzado un punto sin retorno. Un mes después, del 15 al 18 de agosto, la música popular no volvería a ser la misma tras el festival de Woodstock. Quedaba claro que el concepto de evento masivo perduraría en el tiempo, y que el rock era una fuerza mayor que había llegado para quedarse. Aunque también se hacía evidente que los ideales hippies habían quedado sepultados bajo una nube de humo e inercia.

Una semana antes, el viernes 09 de agosto de 1969, los ’60 habían muerto.

La década de experimentación, del ‘vive y deja vivir’, de exploración de las libertades individuales quedaba enterrada tras uno de los asesinatos más oscuros de los tiempos modernos. Su simbolismo es enorme, tan grande como preciosa era Sharon Tate y monstruoso lo que le ocurrió.

Sharon tenía 8 meses y medio de embarazo; su marido, el director de cine Roman Polanski estaba en Inglaterra filmando una película y ella se quedaba con amigos en su casa del 10.050 de Cielo Drive, en el tranquilo sector de Benedict Canyon, Los Angeles. Era la casa con la que soñaba desde que iba a visitar ahí a sus amigos, la pareja formada por la actriz Candice Bergen (de la serie ‘Murphy Brown’) y Terry Melcher (productor de los Beach Boys e hijo de la actriz Doris Day, ).

Charles Manson lideraba a un grupo de personas que vivían en comunidad. Los alucinógenos eran abundantes y los tipos se amparaban en los ideales del hippismo. Manson estaba convencido de que podía convertirse en un gran músico y recurrió a su amigo Dennis Wilson de los Beach Boys para que lo contactara con alguien. Ese alguien fue Terry Melcher pero tras la audición, el productor declinó trabajar con él.

Esa noche de agosto, Manson se quedó en casa pero envió a su ‘familia’ a Benedict Canyon. El ya sabía que Melcher se había cambiado a Malibu, pero igual mandó a “destruir todo lo que hubiera ahí”. La cultura popular indica que su interpretación de varias canciones del Album Blanco de los Beatles le reveló la guerra de razas que vendría y le indicó cuando sería la instancia precisa para pasar a los hechos. ‘Ahora es el momento para Helter Skelter’, dijo.

Los detalles de esa noche son escabrosos, están profusamente difundidos y para quien quiera leerlos, aparecen ampliamente en la red. Yo no ahondaré en ellos. El resultado fueron cinco personas asesinadas con total ensañamiento, la mayoría por arma blanca. Los homicidas se permitieron incluso escribir ‘Pig’ en una puerta con la sangre de las víctimas. Sharon Tate y el hijo que esperaba para diez días más, habían recibido 16 puñaladas.

Hasta el día de hoy, todos los involucrados siguen siendo figuras icónicas. Cuando me dediqué a leer en detalle y con calma sobre estos hechos, me llamó mucho la atención que Manson no hubiera estado presente en el lugar de los hechos, siendo que para la cultura actual es visto como la reencarnación del Anticristo. Otro hecho curioso es que las leyes de la época no permitieron la pena capital, por lo que los cuatro culpables siguen en la cárcel y cada cierta cantidad de años piden la libertad bajo fianza. Pero no se las darán, obvio.

Años después, Roman Polanski se metió en otros problemas. Pero sus entrevistas y su cine han insistido en reflejar siempre una profunda desconfianza en el ser humano y cierto escepticismo en el porvenir.

El asesinato demencial de Sharon Tate marcó el comienzo definitivo de la paranoia gringa orquestada desde Hollywood. Ahora, ya tenían una razón para contratar guardias, poner rejas y alejarse de la gente normal. Dicen que Steve Mc Queen fue a uno de los funerales con pistola.

Es increíble como una muerte horrible como las que hay todos los días en el mundo, se haya convertido en algo tan simbólico y claro, tristemente inolvidable. Fue el definitivo final de la Inocencia.

Los dejo con un bonito video de Sharon Tate. Se llama ‘All Eyes on Sharon Tate’:

1 Comments:

Blogger Joaco Urrutia said...

La entrevista de Manson a Rolling Stone, revisitada en la edicion de Agosto, es simplemente de culto

Sirve para entender de cierta manera a este icono de la cultura pop del siglo XX

8:40 PM  

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