felipe arratia

Wednesday, July 22, 2009

The Greatest

En un mundo perfecto, Bob Dylan sería presidente, los Babasónicos harían clases en la universidad y todos tendríamos las llaves para entrar al mundo de Catpower. Muy de vez en cuando, la de Atlanta baja de su nube y nos lleva de paseo por sus cuerdas vocales. Si tienes suerte, tal vez hasta te sonría.

La jornada del martes 21 de julio no sólo será recordada como la del debut de Chan Marshall en Chile: yo la recordaré como la noche en que no hubo aplauso que bajara a Catpower del escenario; en la que el público local la hizo sentir como raras veces le ocurre: cómoda frente a la gente.

21:25 horas. Leve retraso, público ultralais, notorios vacíos en el sector de Cancha. Luces que se van y la Delta Dirty Blues Band que arriba. Como es su costumbre, Chan no respeta ninguna convención: en lugar de dejar que salgan primero sus músicos y le hagan una intro que acentúe su magnética presencia, ella aparece de inmediato como una más de la pandilla. Como un fantasma. Abre con ‘Don’t Explain’.

Chan nos está olfateando. Chequea nuestras reacciones, mira si podemos ser amigos al menos por un rato. Aún no confía por lo que, de momento, se remite a lanzar sus llamaradas desde un rincón. En todo caso, no debería sentirse indefensa: los cuatro mosqueteros a su lado ya desplegaron la red para que ella pueda saltar al vacío. Chan lo reconoce y tras el alza de decibeles en ‘Dreams’, ella misma los aplaude.

El bajo robusto de Erik Paparazzi dicta los pasos de ‘Woman Left Lonely’ y la guapa hasta se atreve con unos tímidos pasitos de baile. Chan luce un chalequito bien perno, lo cual la hacer ver aún más mina. El tema suena pegadito con ‘Silver Stallion’, en el que el tecladista Gregg Foreman apoya en coros a la frontwoman. Los matices no se detienen y en ‘Makin’ Believe’ el bajista se instala frente al vibráfono. Al final, la lolita queda tan plena con el resultado que amaga un silbido y luego ocurre: Chan ríe. Gracias a esa armonía, la ‘Lost Someone’ de James Brown suena gloriosa y henchida de soul.

Los aires country en ‘Lord Help the Poor & Needy’ (con solo de pandero de Foreman) dan paso al primer peak de la noche. ‘Fortunate Son’ de los Creedence suena enorme: angustiada, torturada, y con un crescendo final derechamente épico. Es en ‘Metal Heart’ cuando Chan comienza lentamente a bajar la guardia y se acerca a la primera fila, dejando ver ese rictus rígido que uno nunca sabe si acusa malos hábitos o entrega interpretativa.

Lo que viene es una triada imparable. ‘Sea of Love’ suena más aterciopelada que de costumbre (lo que ya es mucho) y permite que le brindemos la atención que se merece a la Telecaster de Judah Bauer. El ex – Jon Spencer le brinda a Chan todo tipo de soporte con su slide para que la morena deslice su dotado registro. Y si eso no era suficiente, de la nada nos cae ‘The Greatest’. Sólo tres palabras: vi a Dios.

La gata no deja que el groove decaiga y sin descanso se manda con ‘Lived in Bars’. Tal vez sea por el acelerado final o porque ella ya entró en calor, pero por fin Chan se despoja de su chaleco, y curiosamente se lo va a dejar al tipo de la consola, cual guardarropía. Los covers no paran y en ‘Blue’ de Joni Mitchell, la banda de apoyo termina con una letanía que emula al ‘Great Gig in the Sky’ de Pink Floyd.

She’s Got to You’ suena como preludio ideal para otro gran momento. Esa carta de amor a Dylan que es ‘Song to Bobby’ le permite a Catpower volar alto. No sólo regala sonrisas y se pasea de punta a punta, sino que además le cambia la letra al track y en lugar de ‘South Carolina’ y ‘New York’, su adoración se traslada a ‘Santiago’. Lo del ‘Muchas Gracias’ en español al final es sólo un bonus track que confirma el romance.

Durante el bloque final, Chan está desatada. Su corbatita se agita de lado a lado, desliza sugerentes miradas con el teclista Foreman y descansa en los elegantes redobles del avezado Jim White (Dirty Three), el verdadero pegamento que hace que este ensamble funcione como relojito. ‘Satisfaction’ de los Stones suena gratamente irreconocible y ni hablar de la perversidad que le imprime al ‘Dark End of the Street’ de Dolly Parton.

Ramblin’ Woman’ es como un suspiro, pero regala una postal imborrable: la gata aullando ‘I Love Youuuuuuu’ con el micrófono de lado en completo trance, olvidándose por un rato de la audiencia que la mira embobada. Para el cierre del set, ‘Angelitos Negros’ pone caras de extrañeza entre la gente que se pregunta si realmente está cantando en español. Sí, lo está. El track incluído en la versión de lujo de ‘Jukebox’ y grabado, -obvio-, por Los Angeles Negros, es una mezcla entre tango, bolero y hasta un toque de zarzuela con los guitarrazos de Bauer. ¿O estoy muy loco?

Chan sale del escenario. Las apuestas se inclinan por su despedida definitiva. Largos cinco minutos de oscuridad soportan mi teoría; sin embargo, la guapa regresa. El tema que suena ahora es particularmente lento y sólo Tito logró descifrar que estamos escuchando ‘House of the Rising Sun’ en una versión extra-lenta. ‘The Moon’, el groove imparable de ‘Do Ya Do Ya’ y los aires orientales de ‘I Don’t Blame You’ cierran un set redondito. Eso sí, no nos regaló 'New York, New York' a pesar de que aparecía en el setlist. Cuec.

En medio del tema final, Catpower quiere mostrarnos lo feliz que está. No le pasa muy seguido, así que hay que aprovechar. Por lo mismo, saca un ramo de rosas rojas y las reparte entre el público; acto seguido, hace lo propio con un puñado de setlists autografiados que arruga y lanza como bolitas ante los extasiados fans. Presenta a sus músicos uno a uno hasta que el tecladista anuncia: ‘From Atlanta, Georgia, Chan Marshall!!” Ella sólo atina a decir ‘Thank You for having me Here. It’s a real honor.” Y luego, se inclina y hace un gesto como el del ‘Matador’ Salas. En el frágil mundo de Catpower, un gesto así es la gloria. La Gloria.

Setlist: Don't Explain / Dreams / Woman Left Lonely / Silver Stallion / Makin' Believe / Lost Someone / Lord Help the Poor & Needy / Fortunate Son / Metal Heart / Sea of Love / The Greatest / Lived in Bars / Blue / She's Got to You / Song to Bobby / Satisfaction / Dark End of the Street / Ramblin' Woman / Angelitos Negros // House of the Rising Sun / The Moon / Do Ya Do Ya / I Don't Blame You

1 Comments:

Blogger Cleo said...

Fue demasiado bacán el show, era éxtasis, no podía evitar cerrar los ojos y hacer ese pequeño bailecito y mecerse con esa melodia tan particular de ella...
la amé!
y su voz, es la mejor voz, es penetrante, te encanta, te emboba, te enamora...
lo de anoche fue una experiencia intima, se creo un ambiente bacan y fue...maravilloso

12:21 PM  

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